
Es realmente alarmante la forma en que el "diario decano" del Perú se pone la camiseta de las empresas transnacionales que manejan grandes intereses económicos. Es claramente visible su parcializada posición en temas puntuales como el del referendum "ilegal" que los comuneros de Ayabaca han convocado para decidir - en un ejercicio de democracia ciudadana de los que no se ven - la conveniencia de la instalación de una nueva minera.
Lejos de aplaudir una iniciativa de real ejercicio de la democracia, la reacción mediática ha ido de la mano con la respuesta del gobierno, es decir, teñir con el tinte de ilegalidad esta propuesta que por novedosa no deja de ser interesante. Del Castillo salió a declarar ayer en RPP que la inciativa es producto de la injerencia de ONGs con intereses particulares y de grupos politizados (vale decir nacionalistas, socialistas, comunistas... en suma ROJOOOOS!!!) que buscan crear confrontación entre la autoridad y la población. Por su parte, El Comercio tituló su editorial de hoy "¿Participación directa o tiranía de la mayoría?".
Llama poderosamente la atención la necesidad de el Comercio de dejar sentada su posición editorial sobre el tema Majaz, en un día en que las dos principales noticias de política han sido:
1. El descarado apañamiento oficialista para con la congresista aprista Tula Benites.
2. La nueva elección en bloque de los restantes miembros del Tribunal Constitucional.
Compañeros de pillajeCon respecto a Tula, ya todo está dicho. Es acusada de contratar empleados fantasmas y cobrar rigurosamente sus sueldos, un delito que por ser menos escandaloso (en el sentido más popular del término) y tener menor cobertura mediática que el de Elsa Canchaya de UN, no deja de tener más agravantes. sin embargo, sólo el consultor (que es independiente a la línea editorial del diario) Fernado Rospigliosi advierte del uso de una sesión secreta para resolver el dilatadísimo caso de Benites. LAS SESIONES SECRETAS SON DE USO EXCLUSIVO PARA TEMAS DE SEGURIDAD NACIONAL. Al final, los compañeros lograron su cometido: A Benites se le impuso una sanción menor que a la Canchaya (quien fue expulsada del congreso): solo 120 días de suspensión. Como bien apunta Rospigliosi, este vergonzoso hecho se suma a la "buena fortuna" con que cuenta el Ministro del Interior Alva Castro, quien sigue en el cargo a pesar de haber incurrido en el mismo error (y con agravantes, como haber tenido la experiencia anterior como ejemplo de lo que no se debe hacer en una licitación) que llevo a la destitución de su antecesora Pilar Mazzeti. ¿En qué se parecen Benites y Alva Castro? (fuera de sus dudosos créditos personales): en que son compañerísimos hasta los huesos.
¿Qué nos dice el gobierno con estas diferenciaciones? Que hay dos grupos de peruanos, LOS APRISTAS Y EL RESTO.
A los apristas se les apaña, se obstruyen los procesos en su contra y se les dan sanciones benévolas, se ignoran sus clamorosos errores y se les palmotea la espalda, escapando asi de todo concepto de igualdad ante la ley y la opinión pública. A Mazzeti se le despedazó en cada tribuna mediática posible por "ineptitud" y se ejerció una presión tal sobre el gobierno que su destitución se desprendió como pedido por la opinión pública. A Alva Castro son contados los medios que no tienen temor de enfrentársele con igual garra (Perú 21 más o menos lleva la batuta, gracias a la mordacidad de su director y en desmedro al grupo al que pertenece). A la Canchaya rápidamente se le rebautizó como la "conchaya" y ya todo el país pedía su ahorcamiento, a diferencia del caso Benites que ha sido pasado por agua tibia a pesar de ser varios los empleados fantasmas, es decir varios sueldos. Aunque sea Canchaya le daba para sus clases a su empleada doméstica, los empleados fantasmas de Benites no veían ni un sol. TODO ESTO BAJO EL AMPARO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, que son los reponsables de crear opinión pública. ¿O es que el peruanísimo racismo tácito aflora cuando los medios (evidentemente blancos) ven a una mestiza darle plata del estado a otra mestiza sin educación?
Por otro lado, el Tribunal Constitucional finalmente ha sido electo en su totalidad pero nuevamente bajo la sombra del fraude. El congreso volvió a elegirlos por el sistema de bloques (y no individualmente o 1x1 como corresponde a la conformación del máximo ente legal). Osea el neo-otoronguismo incurrió en la misma falta de transparencia que llevó a la anulación del anterior proceso dos meses atrás. ¿Es que piensan que nadie se va a dar cuenta?
Toda esta información la he leído hoy en El Comercio pero en medio de varios detalles preocupantes.
En la portada en ves de consignar claramente y en un lenguaje asequible para la primera plana, El Comercio de hoy titula: "CON NUEVO CONTUBERNIO EL CONGRESO COMPLETÓ EL TRIBUNAL CONSITUCIONAL". No se necesita analizar mucho para darnos cuenta de que "CONTUBERNIO" es una palabra difícil y confusa para la mayoría, más aun cuando El Comercio ya no es el diario erudito de hace mucho, y que anteriormente ha empleado terminos accesibles a la mayoría de personas cuando quiere ser realmente categórico en algo, que generalmente temas que siguen sus intereses empresariales.
Habiendo leido la clara columna del consultor Rospigliosi, busqué la pagina editorial del diario para saber la opinión del medio en estos temas de relevancia para la vida política nacional. Mayúscula fue mi desazón al encontrar dos editoriales, una fuera de relevancia y la otra simplemente enervante.
MAJAZderosEl primer y principal artículo editorial trataba sobre la revisión técnica a vehículos de transporte públicos y privados, un tema en que El comercio siempre ha mostrado una clara posición, "que estos choferes brutos que manejan las combis pasen su revisión y que no contaminen nuestra ciudad capital" parece ser su lema.
Sin embargo, la protección y la responsabilidad frente al medio ambiente pasa a un plano absolutamente secundario y menor cuando se trata de la explotación indiscriminada que las mineras transnacionales efectúan al amparo de la ley en el suelo de comunidades campesinas paupérrimas, que lejos de percibir la bonanza económica de la que se jactan los ricos y poderosos, simplemente ven como sus ríos se tiñen de colores antinaturales, su aire se llena de plomo y como sus niños se enronchan en los pueblos que generaciones de peruanos han habitado por siglos y que ahora yacen envenenados e infertiles como resultado de una explotación sin la menor inversión para alcanzar mínimo de estándares ambientalistas.
El Comercio por fín se sacó la careta cuando lejos de saludar una iniciativa saludable para el sistema demócrático como un referendum, llevó su proteccionismo a los intereses empresariales hasta niveles bien conchayasque se leen como puestas de parche a priori. En su editorial de hoy, El Comercio afirma que la consulta popular: "(...)no puede desvirtuarse ni convertirse en un ACTO DE TIRANÍA de una supuesta mayoría (NR.- si aún no hay referendum ¿¿de qué mayoría hablan??), a veces manipulada por intereses adjetivos de algunas ONGs(...)" Ahh osea que las ONGs son los titiriteros de los que hablaba Del Castillo, las mismas ONGs que por su constante fiscalización se buscan censurar desde los más altos niveles de gobierno por ser una incómoda piedra en el zapato del oficialismo (que tiene sus joyitas en crímenes tan penados como los de lesa humanidad).
Después de reconocer tibiamente el derecho constitucional de las autoridades locales de Ayabaca de solicitar una consulta, El Comercio sigue: "Un referendum o una consulta popular no se impone por la fuerza sino que deben ser previamente organizados por el JNE y la ONPE. Requieren una convocatoria, un presupuesto para la elaboración y el diseño de las cédulas de sufragio y una organización para la entrega de actas, otros materiales y resultados". Es decir, SE NECESITA BUROCRACIA y mecanismos que un estado inexistente no puede garantizar... pero eso no es todo. La citada columna finaliza: "Las riquezas naturales pertenecen a todos los peruanos y, si finalmente se realiza una consulta, debe preguntarse a toda la población, luego de darle toda la información para evitar la manipulación de grupos ultrapolitizados o de controvertidas ONGs".
En buen cristiano, no jodan que en todo caso todos los peruanos decidiremos sobre la salud y economía (recordemos el agua para las cosechas) de miles de hombres, mujeres y niños que son los que día a día vivirán con la zozobra de la contaminación desde nuestras apartadas y cómodas ciudades. ¿Eso es democracia? ¿Eso es descentralización? ¿Quién nos va a surtir de la información necesaria para tomar una decisión responsable? ¿La prensa? ¿Los diarios serios? ¿El Comercio? ¡Pero si ya adelantaron una opinión!
Es comprensible escuchar al cada vez más arrogante y despótico presidente García llamar despectivamente "comunistas" y "rojos convertidos en verdes" a los que nos oponemos a la destrucción del medio ambiente y de subsistencia de miles de familias campesinas pobres y peruanas. Pero llama poderosamente la atención que este concepto sea compartido por El Comercio, un diario que se jacta de promover la partipación ciudadana en inútiles foros, cuando la participación del ciudadano de a pie en el sistema democrático es apabullada por un huayco de status quo, prejuicios, etnocentrismo y desconsideración hacia el que menos tiene en favor de los que más. Como siempre.